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Las mil caras del fichaje de Cesc Fàbregas (3/4)… por Moren

La defensa de 3 y “la transición de Cruyff“

Hasta ahora hemos analizado dos opciones para incluir a Cesc en el once, en las que esta entrada se producía en el lugar de uno de los delanteros, ya fuese para adelantar la posición de Andrés Iniesta o para formar un rombo en la medular. En esa ocasión, plantearemos la que hasta la fecha parece ser la gran novedad de la temporada en los planes de Pep, la adopción como una alternativa real al sistema habitual, del 1-3-4-3. En esa ocasión, es sacrificado es uno de los zagueros, ya sea desplazando a Dani Alves al extremo o simplemente formando con sólo tres teóricos defensores.
La salida del balón con tres hombres ya es algo habitual en el equipo de Guardiola, de manera que el Barça no es extraño a este tipo de situaciones, ya sea sumando al lateral izquierdo o al mediocentro, a la pareja de centrales. La novedad se produce en fase defensiva, donde pasa a ser vital garantizar una pérdida de calidad que permita al equipo defender presionando en campo contrario. El objetivo más que nunca es el de defender hacia arriba y no corriendo en dirección a la portería de Valdés. Por eso, la mejor manera de equilibrar esa defensa de tres, es sumando otro centrocampista de calidad, como Cesc, capaz de convertir al Barça en el dueño de la posesión tanto en cantidad como en calidad.
Como se trata de una alternativa menos preparada para defender en campo propio, resulta importantísimo asegurar una salida limpia desde la defensa, para evitar pérdidas que obliguen al equipo a defenderse sin apenas hombres por detrás del balón. En este sentido, la vuelta de Piqué, sería un activo más de cara a asentar este dispositivo táctico.
No obstante, puesto que se trata de un esquema con evidentes riesgos defensivos, sobretodo cuando el equipo no sea capaz de mandar sobre el juego, Guardiola puede decantarse por poner en funcionamiento una solución para consolidar la defensa que ya aplicó en su día Johan Cruyff en la segunda etapa del Drem Team, después de Wembley y tras el fichaje de Romario.
El primer Barça de Cruyff era el del 1-3-4-3, con Zubizarreta en la portería, Koeman como hombre clave desde la posición de líbero y dos marcadores, normalmente laterales aunque en ocasiones ese papel era para un central. Ferrer en la derecha y Juan Carlos, Nando o la reconversión de Goikoetxea en la izquierda, los hombres más utilizados en esta función. Por delante un rombo con Guardiola y Bakero como vértices inferior y superior respectivamente, Guillermo Amor como interior derecho y Txiki en la izquierda entrando al espacio que por esa banda dejaban las permutas de Stoichkov -extremo izquierdo- y Laudrup -falso delantero centro-. Por último, en banda derecha, un extremo más fijo que el búlgaro, que bien podía ser Goikoetxea o un Julio Salinas escorado a la cal. Fuera de las apuestas iniciales pero haciéndose siempre un hueco en el equipo, Eusebio Sacristán.

En la segunda etapa del Dream Team inicialmente sigue la defensa de tres -ahora con el joven Sergi Barjuan como gran aparición en el lateral izquierdo- y el rombo en el centro del campo. Arriba, no obstante, el tridente deja paso a la pareja Stoichkov-Romario, y el extremo derecho es substituido por un quinto centrocampista que a la larga terminará convirtiendose en central. Ese centrocampista era Miquel Ángel Nadal, que llegó al F.C.Barcelona como un futbolista ofensivo que desempeñaba el papel de interior o mediapunta, y terminó como central. El papel de Nadal era el de un centrocampista más cuando el equipo atacaba -con lo cual el equipo conseguía aumentar su superioridad en la medular con hasta cinco centrocampistas- pero que, cuando al equipo le tocaba defender, se incrustaba en la zaga al lado de Koeman para formar con defensa de cuatro, lo cual permitía al Barça contar con los beneficios del 1-3-4-3 en ataque, sin sufrir los riesgos defensivos que implicaría la defensa de tres.
Trasladada al Barça actual, es una posibilidad con la que ya ha coqueteado más de una vez Guardiola en la figura de Busquets. A menudo mediocentro, en ocasiones central, e incluso alternando ambas posiciones según la dinámica del juego en un mismo partido. Guardiola encontraría, así, la opción de juntar a Xavi, Iniesta y Cesc sin tener que renunciar a uno de los hombres de ataque, y a la vez, hacer más sostenible defensivamente la zaga de tres.

Moren / EUMD

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Esta entrada fue publicada el 01/10/2011 por en FD, moren.
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