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Periodistas y Anónimos

La final de los insaciables… por Axel Torres

Fuente: por Axel Torres/Diario marca
Fergie tiene dos y Pep (como técnico) una. Para ninguno de los dos la noche de este sábado 28 de mayo es la noche de todos los tiempos. Es muy difícil que constituya el mejor recuerdo de su carrera deportiva, que se convierta en el highlight de su trayectoria. Y sin embargo, desean ganar. Lo darían todo por ganar. Pertenecen a esa clase de animales competitivos que no quedan saciados tras la victoria. 
Ni tras la enésima victoria. Y sus equipos se han contagiado de su sed, de su ansia, de su necesidad casi física, de su naturaleza incontenible. Sólo así se entiende que, tras ganar todo lo que puede ganarse, el Barça de Guardiola siga peleando con la ilusión del primer día. Sólo así se comprende que un Manchester United que nos parecía -no sólo a mi: a la mayoría de analistas, a muchos entrenadores de la Premier- inferior al de otras épocas haya competido al máximo nivel en Inglaterra y en Europa. Los azulgrana se exigen mantener el hambre y se retan a sí mismos para intentar aumentarlo. Los red devils dan otra vuelta de tuerca más a su compromiso con la camiseta y la historia del club y consiguen que su esfuerzo minimice sus carencias. A los finalistas de cualquier Champions League se les presuponen virtudes futbolísticas. Los de Wembley 2011 añaden a ellas impresionantes facultades temperamentales.

El United de 2011
Didier Deschamps y Harry Redknapp expresaron a lo largo de la temporada una opinión unánime en el mundillo futbolístico inglés: el Manchester United de ahora es menos brillante, posee menos recursos técnicos y practica un fútbol menos convincente que el que se coronó en Moscú… o incluso que el que perdió en Roma. No sólo se manifestó esta opinión desde fuera. También desde dentro. Wayne Rooney citó la disminución del potencial de la plantilla como principal argumento para forzar su marcha del club antes del mercado de invierno -una situación que, obviamente, no se acabó produciendo, y cuya resolución marcó un punto de inflexión hacia positivo en la temporada del United-. Yo mismo pronostiqué que el cuadro rojo de Manchester haría una Premier League peor que la de hace justo un año: y aunque es verdad que ha acabado con menor puntuación, en esta ocasión se ha proclamado campeón y entonces sólo fue segundo. ¿Estábamos todos equivocados? Harry, viejo amigo de Sir Alex, dio una explicación más que convincente cuando le hicieron ver que ese equipo al que él había acusado de ser inferior al de otras temporadas había ganado la Liga. Dijo algo así como: “Éste debe ser considerado uno de los grandes triunfos de Ferguson. Uno de los más meritorios. Porque, con una plantilla que es indudablemente peor que las de otras épocas, ha ganado el título”. O sea, seguía pensando que sus recursos eran limitados… pero creía que eso debía acentuar los elogios al entrenador. A esa tendencia se sumó el famoso ex futbolista del Liverpool y comentarista del programa de televisión estrella sobre la Premier en Inglaterra, Alan Hansen, que manifestó: “Ferguson habría hecho campeón a cualquiera de los cuatro equipos que han quedado en posiciones de Champions. Si le hubieras dado las plantillas del Chelsea, el Manchester City o el Arsenal, también habría ganado la Liga”. Esa es la sensación que nos ha quedado a todos. Que, sin olvidar que el United posee fantásticos futbolistas, su triunfo tuvo más que ver con su gen competitivo, con su dominio emocional de los encuentros más disputados, que con sus virtudes técnicas. Y ojo, eso es muy importante. Porque a estas alturas de la temporada, tras haber silenciado a todos sus críticos, se siente más fuerte que nunca.
En qué es mejor el Barcelona
Superioridad técnica en el centro del campo: En cuanto a fútbol asociativo, a capacidad para dominar el partido y para alcanzar una posesión de balón abundante, no debería haber color. Los tres integrantes de la línea medular del Barça se conocen de memoria, llevan media vida pasándose el balón o pasándoselo a jugadores que se comportan de forma parecida. En el United, en cambio, no está claro ni quién va a formar en esa zona, y parece que la misión principal de los futbolistas alineados allí será la de robar. Se presume un partido que se juegue mayoritariamente en terreno inglés, con el balón en los pies de los jugadores azulgrana en campo contrario gran parte del tiempo. No es garantía de nada, pero a priori suele ser un indicativo de que el conjunto dominador estará en disposición de generar más ocasiones de gol.
El factor Messi: Si el crack que convierte a un equipo colectivamente excelente en una obra sublime está inspirado, es muy difícil que se le escape el encuentro al cuadro de Guardiola. Y lo cierto es que da la sensación de que Leo se reserva, desde hace algunas semanas, para esta gran cita. Para su noche más memorable. En la anterior final que jugó tuvo que compartir el protagonismo con Eto’o, con Iniesta y con Xavi. Seguro que está deseando firmar un show como aquel de los cuatro goles al Arsenal en los cuartos de 2010, pero esta vez en una final. Si el equipo se atasca, siempre quedará la Pulga. Y aunque el United puede replicar con Rooney, uno de los cinco mejores jugadores del mundo, el inglés está por debajo de los recursos, las posibilidades y el descomunal factor desequilibrante de Messi.
Mayor velocidad de la línea defensiva: Con Puyol, y también con los recambios Abidal y Mascherano, uno de los dos centrales del Barça es siempre especialmente rápido. El otro, Piqué, no es nada lento para su altura. Eso le permite al equipo de Guardiola la posibilidad de tirar la línea defensiva cerca del centro del campo, con lo que ello supone: reducción de espacios para el juego combinativo del oponente, presencia permanente del equipo en campo contrario -lo que provoca que pueda presionar arriba y robar cerca de la portería-… Y a nivel puramente defensivo, esta velocidad ayuda a defenderse mejor de los atacantes rápidos del United, especialmente de Chicharito.
En qué es mejor el Manchester United
Mayor dominio del juego aéreo y de la estrategia: Por pura superioridad en centímetros y por disponer de más cabeceadores expertos -Vidic, Ferdinand, Fletcher, Chicharito-, el conjunto inglés representa una gran amenaza a balón parado. Rooney, Giggs y Valencia -también Nani, si jugara- son centradores precisos y abundan los rematadores que se imponen por estatura y dominio del salto -el central serbio es especialmente bueno situándose en el área para ganar la posición-. Esta circunstancia hace que el United no necesite mucha posesión para generar oportunidades reales de gol.
Mayor frescura física: Desconocemos cómo llega el Barcelona en este aspecto porque no ha competido al máximo nivel en las últimas tres semanas y no hemos podido apreciar los frutos de su trabajo desde entonces, pero es difícil imaginar que haya alcanzado un estado de plenitud como aquel en el que se encuentra su rival. A nivel físico, éste es el mejor Manchester United de la temporada. El más resistente, el más rápido, el más preparado para un partido intenso y a ritmo alto, el más capacitado para lanzar contragolpes fulgurantes e intentar ganar el partido mediante su dominio de la transición defensa-ataque. En caso de llegarse a una prórroga, podría ser también un detalle a tener en cuenta, aunque no deberíamos olvidar que, si se cumple el guión previsto, el conjunto inglés habrá corrido detrás del balón la mayor parte del tiempo.
Mayor pegada: El United necesita menos oportunidades para marcar gol. Su ratio de acierto es superior. Ha ganado varios partidos en los que no ha llegado más que el contrario, y de cara a esta final éste es un detalle importante, porque lo lógico sería que el Barcelona chutara más. Se debe todo ello a la presencia de varios killers en la plantilla. Chicharito personifica estas virtudes: es pura determinación, un rematador casi infalible, uno de los más eficaces del momento en Europa junto a Radamel Falcao. Su suplente, Berbatov, ha acabado la Premier como máximo goleador pese a haber perdido el puesto de titular, y el propio Rooney, sin alcanzar cifras escandalosas, tiene la virtud de golpear sin dudar en el momento preciso.
Onces y planteamientos
No tengo demasiadas dudas en el equipo titular del Barça. El estado físico de Abidal determinará su alineación o no, con la consecuente entrada de Mascherano como central y el desplazamiento de Puyol al lateral izquierdo si el francés aún no está preparado para una cita de esta exigencia. Dudo mucho que Guardiola modifique su mejor centro del campo -Busquets, Xavi, Iniesta- o esa línea de delanteros en la que siempre ha confiado -Pedro, Messi, Villa-. Podría entrar Keita y jugar el de Fuentealbilla más arriba, pero la sensación es que la mejor forma de hacerle daño al United es moviendo la pelota con velocidad, obligándolo a correr y a no sentirse cómodo, provocar su error con la circulación rápida. Pep podría sorprendernos con algún cambio posicional, pero incluso disponiendo las piezas de la forma más clásica las dificultades del oponente son mayúsculas. La grandeza del Barça no está en lo misterioso de su esquema… sino en lo magníficamente bien desarrollado que tiene su estilo.
Muchas más dudas en el United. Son habituales, porque es muy complicado acertarle un once a Sir Alex. Y más en una final. Son fijos tres de los cuatro defensores, y se juegan el lateral derecho los gemelos Da Silva y John O’Shea. Aunque es el que menos aparece en las quinielas, me decanto por el irlandés por su perfil más conservador, por ser más difícil de superar en el uno contra uno y por dominar mejor el cierre del espacio con el central para tapar la diagonal que le propondrá Villa. En el centro del campo, múltiples opciones. Hasta ahora, en los partidos más duros han jugado juntos en el medio Carrick y Giggs, con Valencia y Park en las bandas. Pero la posible recuperación de Fletcher obliga a plantear un nuevo escenario. El escocés no jugó en Roma y muchos lo echaron de menos porque nadie es tan pegajoso como él en la presión. Y esa es una idea en la que Ferguson insistirá: el Barça no puede tocar tan cómodo como hace dos años, hay que morderle mucho más. Así que no sería raro ver a tres futbolistas en la parte central, lo que nos llevaría a tener que descartar a uno en ataque entre Park, Chicharito y Valencia, teniendo en cuenta que Rooney es fijo. El coreano le gusta mucho al entrenador británico por su incansable trabajo, por lo que se antoja también titular. Lo más lógico sería dejar fuera al punta mexicano y utilizarlo como revulsivo, pero en Inglaterra aumenta en adeptos la idea de que no se puede renunciar a un goleador cuando está enchufado. Así las cosas, el ex de Chivas sería el nueve, con Rooney en la banda de Alves -como en Roma- y con el ecuatoriano en el banquillo. Es sólo uno de los muchos dispositivos posibles de Ferguson, y es importante resaltar que no hemos ni mencionado a Nani, el jugador que más asistencias de gol ha dado esta temporada en Inglaterra. La profundidad del banquillo red devil es indiscutible.
Pronóstico porcentual: Barcelona 55% – 45% Manchester United
Fuente: por Axel Torres/Diario marca
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Esta entrada fue publicada el 28/05/2011 por en CHAMPIONS, FINAL, wembley.
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