P&A

Periodistas y Anónimos

Contraprogramación blanca

Fuente externa: Gonzalo de Melo / faltadirecta.com

¿Tú ganas la Liga? Yo paseo la Copa del Rey por mi ciudad. ¿Hace semanas que dejaste de aspirar para ser el campeón de la competición regular? Yo celebro el pichichi y el récord de Cristiano Ronaldo. Y me jacto, además, de ser el equipo que más goles ha metido en las treinta y ocho jornadas de Liga. Todo parece indicar que el Real Madrid, ahora, seguirá con su contraprogramación y oficializará el fichaje del Kun en el mismo día en el que el Barcelona puede levantar su cuarta Copa de Europa.
Se han contagiado. Como si fueran dos de las televisiones más gigantescas del planeta fútbol, el Real Madrid y el Barcelona se contraprograman constantemente. Y el que más lo hace, evidentemente, es el que va por detrás en la carrera por la audiencia.
Agüero confirmó ayer lo que era un secreto a voces, sobre todo después de la renovación a la baja del argentino: se quiere ir. Ya. No aguanta más. Sabe que en el Atlético de Madrid no podrá levantar los títulos a los que puede aspirar vistiendo de blanco. Siempre con el permiso del Barça, claro está. Y aunque no podamos dar por hecha su incorporación al equipo entrenado por Mourinho, los indicios nos dicen que él seguirá siendo el diez, pero que tendrá que cambiar el Calderón por el Bernabéu.

Comprarte una casa de poco menos de cinco millones de euros en la capital, si te quieres ir al extranjero, no sería lo más lógico. Florentino echará el resto. Más si lo pide Mourinho. Mucho más si Cerezo y Gil Marín están ansiosos por contar los billetes del traspaso.
Lo estrictamente deportivo nos lleva a hacernos varias preguntas: ¿Quién se irá? ¿Benzema, Adebayor o Higuaín? ¿O es que no se irá nadie? ¿Quién será el titular? ¿Aguantará mucho más alguno de ellos en el banquillo? El técnico portugués quiere a muchos delanteros. Ya los pidió en enero. Ahora ya no tiene ninguna coartada: plantilla hecha a su imagen y semejanza.
Lo propagandístico, lo ajeno a lo futbolístico, nos obliga a plantearnos otras cuestiones. La contraprogramación, como táctica esporádica, no tiene por qué ser mala; la contraprogramación como práctica habitual es la señal inequívoca del que se siente inferior. Y el Real Madrid, ahora mismo, se siente inferior.
En todos los aspectos. Lo institucional, lo deportivo, lo económico, y todo aquello que está relacionado con el marketing. Yo acuso, yo señalo y yo me muevo según los movimientos de mi adversario. ¿Y si tú adversario no se mueve? ¿Qué haces? ¿Qué táctica tienes? ¿Cómo responderás si sólo sabes contestar según lo que hace el otro?
Hay una fijación, obsesiva, en los dos bandos. El saber qué hace tu eterno rival es siempre importante, pero no trascendental. Hay algo más. Mucho más.
Agüero llegará o no. Se vestirá con el diez, ya que Lass no quiere seguir en un conjunto en el que es suplente. Dirá mucho de la institución el día y la hora de la presentación.
¿Qué importa que queden apenas unos días para la final de Wembley? Señorío, sin duda. La particular interpretación del concepto más tergiversado en los últimos tiempos.
Fuente externa: Gonzalo de Melo / faltadirecta.com
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 25/05/2011 por en FLORENTINO, KUN AGUERO, REAL MADRID.
A %d blogueros les gusta esto: