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Periodistas y Anónimos

Dos décadas de una filosofía

Fuente externa: JOHAN CRUYFF/elperiodico.com
Decía Guardiola que nunca se podrá igualar al Dream Team. No se trata de eso, nada es comparable. El mérito es seguir una idea y mejorarla con los años.
Tres ligas consecutivas y nueve títulos en tres temporadas. Ganarás o no en Wembley, pero tu presencia en dos finales, más otra semifinal, de la Champions en estos tres años corrobora la hegemonía futbolística del Barça dentro y fuera de la Liga. Y no únicamente en estos tres años. Maravillosa tiranía la suya porque solo busca disfrutar y hacer disfrutar. 
Todo empieza y acaba con el balón. El objetivo: cómo atacar bien para defender mejor. Siempre con el balón. Y, si es posible, con el máximo de jugadores de la casa. Este es el gran éxito del Barça, su filosofía. Sabe a qué quiere jugar, con quién quiere hacerlo y qué le gusta a los suyos.

Equivocado no estarás, porque gusta al mundo entero. Equivocado no estarás, porque esta filosofía se traduce en rendimiento. Decía Pep Guardiola el otro día que nunca podrían igualar al Dream Team. Por más que ganen. Nosotros fuimos los pioneros, rompimos barreras. Decía que nada puede igualar eso. Y ahora que está a una Liga de igualar las cuatro consecutivas del Dream Team, las comparaciones serán habituales. Casi una presión añadida, cuando la realidad es otra. Y muy edificante. Aquí no se trata de decidir quién fue mejor que el otro, sino de sentirse orgulloso de una larga época de éxitos siguiendo una misma idea de entender el fútbol.
El inicio de un largo ciclo
Y esta larga época de éxitos es de dos décadas. De las 21 ligas que tiene el Barça, 11 han llegado en los últimos 21 años. Y eso que hubo un vacío, un paréntesis, muchos pasos atrás, durante varios años. Los que van de la última Liga de Van Gaal a la primera de Rijkaard. Paréntesis aparte, de aquí salen también sus tres Copas de Europa. Quizá cuatro, el 28 de mayo. Costó cambiar muchas mentalidades en su día. Pero al mérito de arrancar una cosa se une el de la gente que viene detrás. Eso es lo que marca un ciclo. Global. De principios de los años 90 hasta hoy.
Pulir una idea, una manera de entender el fútbol tan particular, a veces única, como la que tiene el Barça, ya no es mérito de quién la empieza sino de quién la mejora. Y aquí las figuras de Rijkaard, primero, y Guardiola, después, son fundamentales. Para mí, la época del Dream Team, la época de Rijkaard y la época de Guardiola van en muchos sentidos cogidas de la mano. En todos estos años han pasado varios presidentes, pero cuando estos se han dejado aconsejar, cuando han creído, apostado, por unos técnicos jóvenes, sí, con poca experiencia en los banquillos, sí, pero con unos conceptos claros de cómo y con quién querían jugar, la apuesta fue ganadora. Atractiva, con rendimiento. Continuadora y mejorada. ¿Con altibajos? Sin duda.
En el fútbol dos y dos nunca son cuatro. Y menos en un ciclo no de tres años, como muchos se empeñan en ver por los extraordinarios éxitos de Guardiola, sino en un ciclo más global, más extenso, que se va a las últimas dos décadas. Siempre hay decisiones equivocadas, pero siempre te equivocarás menos, siempre estarás más cerca de tomar una decisión correctora, si la línea está marcada. Rubricado el tres de tres de Guardiola, de sus jugadores, de su gente, en lo que concierne a títulos de Liga, yo soy de la opinión de que no hay temporada comparable con otra. Cada campaña tiene sus dificultades propias. La primera fue el del debut de Pep en un banquillo profesional. ¡Cuántos no le veían fuera nada más empezar!
En la segunda, un Madrid de récord obligó al Barça a ganar el título con más puntos que nunca. Y en la última jornada del campeonato. En el tercer año, la Liga ha caído antes. Al Barça le han sobrado incluso dos jornadas.
Carrera de obstáculos
Sin embargo, el número de obstáculos a superar ha sido mayor que nunca. La lista es larga y nos la sabemos de memoria. Arranca con el propio Mundial de Suráfrica. Cansancio, lesiones, enfermedades graves e inesperadas, insinuaciones, provocaciones… Y aun así, con todos estos problemas, sales victorioso. Para quitarse el sombrero.
Siempre he defendido que ganar el segundo año es mucho más difícil que en el primero. Sin embargo, vencer en el tercero de forma consecutiva rompe cualquier media. Al menos en este club. Que solo en dos ocasiones en la historia del Barça se hayan ganado tres ligas consecutivas deja bien a las claras el enorme mérito del trabajo de Guardiola, de sus jugadores y de su gente. Y esta tercera, para mí, ha sido la más extenuante de todas.
Fuente externa: JOHAN CRUYFF/elperiodico.com
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Esta entrada fue publicada el 16/05/2011 por en Johan Cruyff.
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